En México, el matrimonio igualitario se convirtió en realidad en 2009 cuando la Ciudad de México legisló a favor de no discriminar los matrimonios de personas del mismo sexo; sucesivamente, los estados de Coahuila (2014), Nayarit (2015), Campeche (2016), Colima (2016), Morelos (2016), Baja California Sur (2019), Hidalgo (2019), y Oaxaca (2019) modificaron sus códigos civiles para que las personas del mismo sexo puedan contraer matrimonio de la misma manera que una pareja del sexo opuesto. 

En cambio, en catorce estados de la república, las uniones igualitarias solamente se pueden lograr a través de un amparo judicial. En 2015, la Suprema Corte de Justicia de la Nación se pronunció en contra de los códigos civiles de los estados que no regulan los matrimonios igualitarios, permitiéndole a las parejas del mismo sexo contraer matrimonio en su estado de preferencia mediante el trámite de un amparo en la capital del país. Este es el caso de las parejas en Baja California, Durango, Guerrero, Guanajuato, Estado de México, Querétaro, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán y Zacatecas.

           

Por último, hay otras entidades en las que las personas del mismo sexo pueden contraer matrimonio sin necesidad de un amparo, aunque sus leyes locales que aún definen al matrimonio de una manera que no reconoce plenamente a las parejas LGBT+. Este es el caso de Aguascalientes, Chiapas, Chihuahua, Jalisco, Nuevo León, Puebla y Quintana Roo. 

En Baja California, los matrimonios igualitarios han ido en aumento desde la celebración de la primera boda igualitaria celebrada en 2015. Desde entonces, se han celebrado más de 170 bodas LGBT+ en el estado, aunque en todas ha sido necesario obtener un amparo federal o una recomendación de la Comisión de Derechos Humanos de Baja California, lo cual genera una traba innecesaria a la unión de los contrayentes. 

Los bajacalifornianos no se oponen al matrimonio igualitario

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Discriminación realizada por CONAPRED en 2017, dos de cada tres bajacalifornianos (67%) está a favor del matrimonio igualitario. Somos el tercer estado con mayor tasa de aceptación, a escasa diferencia de la Ciudad de México (70.8%) y Sonora (68.5%). Sin embargo, el artículo 143 del código civil del estado define al matrimonio como la unión de un hombre y una mujer. 

Las personas LGBT+ en Baja California no tienen certeza jurídica en su estado. Aunque algunos municipios han avanzado al no pedir amparos o recomendaciones para oficiar una boda igualitaria, los derechos de un segmento de nuestra población están a discreción del gobernante en turno. 

Relevancia actual del matrimonio ante la emergencia por el COVID-19

Es urgente que nuestros legisladores actúen a favor de los derechos de la diversidad sexual de Baja California, ya que la discriminación ha empeorado a causa del COVID-19. Los derechohabientes LGBT+ en instituciones de salud pública no pueden extenderle su cobertura a su pareja si no están casados. Asimismo, sin un acta de matrimonio, no pueden acceder a la herencia de su cónyuge en caso de que se oponga la familia de su pareja. 

Esto no es igualdad. Esto no es tolerancia. Esto no es correcto. 

En Baja California, el matrimonio igualitario se encuentra en sus últimas etapas de discusión antes de ser votado por el Congreso del Estado. Tu representante en la legislatura estatal –y después, tu alcalde o alcaldesa— deberán aprobar la iniciativa a favor de los matrimonios igualitarios.

¿Tu representante está a favor de los derechos igualitarios? Conócelo en nuestro semáforo político.

Países en donde es legal el matrimonio del mismo sexo.

Fuente.

Privacy Preference Center